¿Te apasiona el diseño de cocinas? ¿Gastas horas y horas mirando catálogos de cocinas? ¿Leyendo sobre reformas? ¿Informándote de las últimas tendencias? Entonces, ¡este post es para ti!

En Dinova Cocinas no solo somos expertos en reformas y diseño de cocinas, ¡es que además nos apasiona el tema! Siempre tratamos de ofreceros consejos útiles y las últimas tendencias en nuestro blog.

Pero, con el año nuevo, hemos pensado: ¿por qué no tratar un tema nuevo? Un tema para aprender por aprender, por pasión, por curiosidad. Y de esa idea nace este post: ¡nunca os habíamos contado la historia sobre el diseño de cocinas!

Porque, aunque nadie se pare a pensar en ello, esta historia existe y es más interesante de lo que parece. Es el origen de todo, la semilla de la que germinó cada diseño de cocinas que hoy conocemos.

¿Estáis preparados para descubrir cómo empezó todo?

Un origen muy, muy lejano

Si datamos el origen del diseño de cocinas en el origen de las propias cocinas, ¡debemos remontarnos hasta la Prehistoria! Y es que los estudiosos del tema consideran que la dominación del fuego como la primera cocina.

La dominación del fuego, poco más tarde, se combinó con el uso de agua. Esto cambió la alimentación de los humanos y la revolucionó: habíamos descubierto cómo cocinar los alimentos.

Este descubrimiento dio pie a que los homínidos crearan herramientas para facilitar el cocinado. Y así, poco a poco y sin saberlo, montaron sus propias cocinas. Con el paso al sedentarismo, estas cocinas terminaron techándose y se crearon hornos rudimentarios.

Perfeccionamiento a lo largo de los años

Partiendo de esta básica pero importante base, las cocinas se fueron desarrollando a lo largo de los años, y con ellas su diseño. En la Edad Media, por ejemplo, la habitación donde se cocinaba era también donde se comía. ¿Os suena esta tendencia?

El Renacimiento, cómo no, fue para el diseño de cocinas algo primordial. Durante esta época se tendió a un refinamiento de la estancia no solo por las normas sociales, sino también por la aparición de nuevos utensilios.

Pero, de todas las épocas, la Revolución Industrial fue la más significativa en el diseño de cocinas: se introdujeron estufas de hierro y, más tarde, de gas. A raíz de estas, en el siglo XX se crearon las eléctricas.

La aparición de esta tecnología supuso la creación de las cocinas tal y como las conocemos. Las clases medias fueron las que hicieron de ellas el lugar de trabajo que hoy es, pero también un lugar acogedor de reunión.

El diseño de cocinas tal y como lo conocemos

A pesar de los avances anteriores, la disciplina del diseño de cocinas tal y como la conocemos hoy no es tan antigua. En 1843, Catharine Beecher fue la primera persona que pensó en optimizar el trabajo en la cocina en su libro “Un tratado sobre la Economía Doméstica”.

Pero, ¿cuál fue el hito que marcó el comienzo de la era en la que nos encontramos? Fue el modelo “Frankfurt Kitchen” (de la casa Poggenpohl) en 1926. Sus entonces innovadores criterios funcionales han sobrevivido hasta nuestros días.

Partiendo de aquí, y sobre todo tras la Segunda Guerra Mundial, las cocinas europeas fueron adaptándose a la aparición de nuevos electrodomésticos como el frigorífico. Sin embargo, la cuna de los pequeños electrodomésticos fue Estados Unidos (1940).

Teniendo todas estas referencias, era cuestión de tiempo que tanto las casas más famosas como los propios clientes demandaran cocinas con mejor diseño: ya no solo funcional, sino también bonito a la vista.

 

¿Imaginabas así el origen del diseño de cocinas? ¿Qué es lo que más te ha sorprendido? Sea lo que sea, sabemos que hay algo que te sorprenderá aún más: ¡los catálogos de Dinova Cocinas!